Cuna de los Rios

Arquitectura Sonora
2017
Vea: OpenArt Biennal Örebro (Suecia)

Materiales:Arquitectura  de madera, sistema de amplificación subacuática y acústica, grabaciones de campo.

Medidas: 6m ancho x 7m largo x 3m alto.

Desde antes de alumbrar hasta que morimos las agua resguardan nuestra vida y le dan soporte, somos seres de agua fuera del agua. Para las autoridades indígenas de la sierra nevada de Santa Marta en Colombia, la madre Tierra nos da el seno, como la madre a su niño, los manantiales son los senos que forman los ríos y los océanos.

El silencio de los ríos y de las lluvias en contraste con los cambios violentos de intensidad durante los inviernos son la expresión urgente de un territorio en crisis, en parte por la evolución natural, en parte por intervención de hombre. El agua no se crea ni desaparece, fluye y se transforma, eso hace parte de su ciclo evolutivo, sin embargo los humanos no tenemos la misma suerte, los que estamos en peligro somos nosotros como especie.

En la cosmovisión indígena de los Andes el agua  cría la vida de los humanos y a la vez se deja criar por los humanos. Entonces si hay un canto de arrullo para cuando el niño es presa del caos, un canto que reorganiza, llama la calma y el sueño, también  en estos tiempos difíciles de sequías e inundaciones hay un canto para ordenar las fuerzas del territorio.

La construcción de esta arquitectura obedece a la necesidad de  crear  un lugar para  el encuentro de estos dos seres de agua, funciona como membrana protectora resonante permite que la voz como fuerza vibrátil construya la nueva casa, una en la que el río a través de las voz de las mujeres arrulla la vida.

English Version:

The Rivers’ Cradle

2017

Materials: Acoustic architecture, wooden structure, systems of subaquatic and acoustic amplification, field recordings.

From before we are born until the moment we die, water safeguards and supports our life, we are beings of water living outside of the water.  The indigenous authorities of the Sierra Nevada of Santa Marta in Colombia believe that, like the mother to the child, mother earth gives us her breast, that the springs are the breasts that form the rivers and oceans.

The silence of the dry rivers and the missing rain, in contrast to the violent, intense surges during the winters are the urgent expression of a territory in crisis, partly due to natural causes, and in part a result of human actions.  Water is neither created nor lost, it flows and transforms, these fluctuations are all part of its natural cycle, but it is us, humanity, who are in ultimately put in danger as a species.

In the indigenous andean worldview, water nurtures human life, and at the same time, allows itself to be cared for by humans.  And so, in the same way that there is a lullaby for when a child is held captive by chaos, a song to bring order, to call in tranquilidad and dreams, in these difficult times of droughts and floods there is also a song to bring order to the forces of nature.

The construction of this architecture responds to the need to create a meeting space for these two beings of water, it functions as a protective resonant membrane permitting the voice as a sonic force to build a new home, one in which the river, through the voice of women, serenades life.

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